Consuelo

Queridos lectores: ja, los malos pensamientos y la negatividad siguen invadiendo mi ser… ¡Oh, escritura! sálvame de estos sentimientos suicidas y de este pesar que embarga mi alma, te lo ruego. Eres mi única salvación.

Elizabeth colocó su cabeza en sus manos, en señal de desesperación, pues el dolor que sentía se había vuelto insoportable. Jamás había experimentado algo igual y, para empeorar su situación, también tenía dolor emocional, el cual lo padecía casi igual o peor que el otro.

Las lágrimas empezaron a surcar sus mejillas y la anciana que se encontraba sentada junto a ella, le colocó una mano en su hombro.

-¿Estás bien, querida? ¿Te duele mucho? Los doctores son muy buenos aquí, ellos encontrarán la manera de curar tu aflicción.

Ella asintió con la cabeza, con algo de duda. No creía que fueran a hacer milagros. Sin embargo, no perdía nada si mantenía un poco la fe así que cerró los ojos, respiro profundo y puso sus manos enfrente de su boca, como si fuera a rezar. No era creyente pero al parecer esa acción conmovió a la anciana que se encontraba con ella y, en esos momentos, eso la hizo sentir satisfecha pues era la única persona que la estaba acompañando en su dolor.

-¿Sabes? Me recuerdas mucho a mí -le dijo- tan llena de sueños y tan frustrada por verlos tan lejos pero tranquila, te prometo que la mayoría de ellos se cumplirán. Bueno, al menos los que más anhele tu corazón.

Esas palabras, extrañamente, hicieron que su dolor físico y emocional disminuyera un poco así que abrió los ojos para observar a esa mujer que se estaba convirtiendo en su única esperanza y su total consuelo en aquellos momentos.

Cuando la anciana se dio cuenta que la chica le estaba prestando total atención, tomó su mano con delicadeza y la estiró hacia su corazón:

-Ely, tú no lo sabes pero conocí a tu madre. Te reconocí justamente porque eres parecida a ella. Me enteré que falleció hace algunos años. La razón por la que no me presenté al funeral fue que en esos momentos yo también me debatía entre la vida y la muerte. Puede parecer extraño pero eramos tan unidas que incluso la muerte nos vino a buscar en el mismo instante. Sin embargo, decidió que yo aún tenía que darte un poco de fuerzas para seguir.

Elizabeth la miró incrédula pues apenas podía dar crédito a lo que estaba escuchando. Su madre jamás le había platicado de alguien unida a ella; siempre había sido una persona solitaria y tímida, lo cual se intensificó cuando su padre murió en aquél accidente de avión.

-¿Y usted cómo sabe que sólo vivió un poco más para verme justo en este momento?

-Porque, querida, ella ya viene a buscarme.

Esas palabras dejaron muda a la chica y más cuando se percató como el cuerpo de la anciana de desmoronaba en la silla. Menos mal que estaba en un hospital así que sólo pudo gritar que la ayudaran. De cualquier otra forma, no habría sabido cómo actuar ante esa imagen.

-¿La conocía? ¿Venía con usted? -Le preguntó una enfermera mientras que otras intentaban reanimarla.

Elizabeth sólo pudo negar con la cabeza. Entonces, un doctor, algo mayor, se acercó corriendo y se hincó ante la señora mayor. Después de medir su pulso y de tratar de reanimar su corazón, agachó la cabeza.

-Consuelo, Consuelo se ha ido -Anunció a los cuatro vientos y eso hizo que los pelos de la nuca se le erizaran a Ely pues parecía que todos le tenían gran afecto a la mujer pero lo que más la había impresionado era su nombre.. ya que sí, ella había constituido el consuelo que necesitaba para seguir adelante.

-Elizabeth Flores -La llamó otra doctora y ella alzó la mano, tenía los ojos llorosos pero en su corazón una llama de esperanza se había encendido. Todo iba a salir bien.

Antes de entrar, miro hacia donde estaba el cuerpo de la señora y susurró:

-Gracias, Consuelo. Me has salvado la vida -Luego entró y decidió dejar que la vida la sorprendiera.

Anne Kayve

Imagen de Pexels en Pixabay

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Crea un blog o un sitio web gratuitos con WordPress.com.

Subir ↑

Crea tu página web en WordPress.com
Empieza ahora
A %d blogueros les gusta esto: